martes 30 de agosto de 2011

las 7 ½ antes de la cena

En este momento (tengo las 7 ½ antes de la cena) sólo puedo anotar que el pasado es hermoso porque uno nunca comprende una emoción en su momento. Se expande más tarde, y por tanto no tenemos emociones completas respecto al presente, sólo respecto al pasado. Recordaré esto; y le sacaré más jugo(...). Ésa es la razón por la que reflexionamos en el pasado, creo.[1]



[1] Virginia Woolf, Diarios 1925 -1930, (miércoles 18 de marzo 1925), Edición de Anne Oliver Bell, Traducción de Maribel de Juan, Ediciones Siruela, Madrid, 1993, p. 23.


2 comentarios:

Spaski dijo...

grande Virginia

cuitláhuac dijo...

Enorme! y por otro lado, muy discreta y delicada, casi imperceptible. Es una maravilla. No me lo propuse así, pero se coló en mi tesis de maestría, como una hierba de jardín, y poco a poco creció hasta abarcar la mitad de la estructura. Me adornó la casa.