
La pasión según Courtney Love es la pasión de Amerika. De Oxidente. Cobain crucificado en dos jeringas atravesadas. Prístino Acto. Cobain en los brazos de esta magnolia de titanio. Último acto. Imagenes de la conciliación entre lo finito y lo infinito. La "religión revelada" -en términos hegelianos- para anunciar la deificación de los hombres profanos acontece en los brazos de esta mujer. Dios muere - nuevamente en términos hegelianos a la vez que nietzscheanos- con Cobain en el monte de los olivos.
Trágico destino humano venido a gloria nihilista. Y el cielo se abre. La pantalla celeste que cubre al mundo se eclipsa en zappings perpetuos sólo aislados por canales de estática gris. Y Cobain se eleva por los aires, rumbo al paraiso, y el vacío llega al mundo, desde las venas arponeadas de la Tierra. Momento cumbre en una vertiente de este relato metahistórico -fuera de la historia. Dios murió y la historia con él. Pero quedo Amerika. Nada más. Amerika y la Nada. Y Kurt Cobain en los brazos de Courtney Love. De modo que podemos señalar a esta nueva María Magdalena y arrojarle piedras diamantinas- menos no merece esta divina puta ejemplar de raigambre bíblica. Neonbíblica. Ella sí es un ejemplo moral a seguir. ¿Porqué? Por su sí a la vida. Tan dificil de ver en otras estrellas firmamenteadas en las pantallas del cielo de cristal líquido.
Porque efectivamente:... Courtney es amor...
[todo ella es partes de muñeca]
Ella es ojos de muñeca, piel de muñeca. Muñeca de trapo. Muñequita sintética. Muñequita dietética. Muñequita grunchipop. Lolita lolipop. Lolita lolilove. Courtney Lolipop. Courtney Lolilove. Brujita Bobalove.
No estoy haciendo historia de la neoncultura. Estoy haciendo neonteología. Ontología neonihilista. Nueva ontoteología claro está. Y me sirvo de esta virginal damicerda para hablar con la voz del presente.

Así que suelto un "om" en franka reverencia hacia la Diosa grungie par excellence. Bendita tú que pusiste el tacón sobre la frente de un Dios Padre que se negaba morir sólo. Bendita tú que rompiste una guitarra para clavarle después las cuerdas en la garganta al Muerto ODios.o. Un "om" para tí que habitas la nada. Un "om" para tí que eres amor vacío. Amor al vacío inyectado en las venas. Amor vacío y venereo. A tí y a tu paraiso Malibú.
Porque tú eres miss world. Eres miss mundo. Miss telemundo. Mundo telemissivo. Eres la chica a la que le miento y le miento y le miento. Eres la chica a la que miro desde el ojo del cielo vacío. Eres la Chica del mundo. Te doy pastillas en tributo al culto que instauraste. Remedo de Demeter. Remedo de Cibeles. Pero aún más, aún más, aún más miss world, aún más, remedo de Perséfone. Tú que en descenso órfico atravesaste el infierno para perder a tu Santo Amado. Y claro que el mito cambia. Tú, amada Amante Courtney Amor, esposa de Kurt Hades Cobain, el dueño del hoyo existencial y de lo surreal. Porque tú eres Madonna. Virgen Santa. Conciliación de María y Magdalena. Tú que pariste la Nada. Tú que pariste Hole. Agujereada. Holeada. Tu halo es un hoyo negro que atrae sin escape y colapsa todo. Bruja cósmica, cósmica no del orden del universo sino del vacío universal.
Y rezo mi "om": Santa Courtney.
Asesina de Dios.
Bendita eres entre todas las marujas.
Y bendito sea el fruto de tu vientre: Hole.





