¿Y no has pensado acaso si lo que te está pasando es un efecto karmático?, porque bueno, no sé si sepas, pero el karma es un término metafísico oriental que los mejicanos confundimos con una idea cristiana de venganza del destino o cosas chamánicas que se te regresan. Pero, ¿sabes tú, bien a bien, qué es el Karma? Deja veo, no lo recuerdo con certeza, pero creo que alguna vez discípulos-colaboradores de Heidegger venidos de algún país oriental, japón o algo así -no me hagas tanto caso con los detalles, porque no no recuerdo bien si es una idea hecha explícita a los alemanes por Nishitani Keiji, Hajime Tanabe o Nishida Kitaro, uno de esos chinos de los de la escuela de Kioto..., pero en fin, creo que esto de los detalles autorales no te importa verdad.
Pues mira, lo que alguno de ellos dice es que los acontecimientos más importantes para forjar nuestros proyectos de vida no están bien determiandos, no se quedan en el pasado porque de alguna manera siguen y seguirán actualizándose, son una nada activa, son un vacío profundo que difícilmente desaparecerá para siempre de tu vida, y por ello mismo son una fuente fértil de reflexión (y en tu caso, de individuo-consumista-cristiano, una tortura) para abrirse mil y una veces de maneras distintas. Y cuantas más veces dependiendo de la intensidad de aquello que cercan con su vacío.
Así, por decir cualquier cosa, un evento que puede causarte mucha culpa sólo es un acontecimiento nihilizado en grado extremo, y el regreso vengativo no existe en términos de causa-efecto, esa es una perspectiva totalmente occidental: es resentimiento judío mezclado con física newtoniana. El asunto real con el karma police oriental es la infinitud de cada evento en tu vida, y dicha infinitud se multiplica dependiendo del valor que tú mismo le des a ese acontecimiento que sientes que te persigue, o mejor todavía, la infinitud del acontecimiento depende de la fuerza vital que en ese choque(evento) se concentra.
Así, por ejemplo, para ponértelo más fácil: ¿te persigue el fantasma de Greta, me dices, no?, pues velo así, Greta (su fantasma) regresará tantas veces como voluntad de poderío hubo en el transcurso en el que ella fluyó por este mundo y en concreto en tu vida. El karma habla de la inagotabilidad de incidencia de cosas del pasado, tiene que ver con el diálogo con los espectros de lo que hemos sido y de lo que todavía nos falta ser: de cómo seguimos dialogando con muertos y a veces ellos deciden por nosotros, en venganza, si lo amerita y si tú permites que eso ocurra. El karma alude a la transformación de un acto en una nueva potencia, a la inversa y en todas las combinaciones que pueda haber ahí. Todo ese daño, o aquello que tú interpretas como daño hecho por tí hacia ella, todo eso es una fuerza que tú moviste hacia ella y ayudó a destruir su antigua forma, pero en ella todavía hay restos de esa misma fuerza que invertiste, tu violencia "pasada" está radiando desde aquellos instantes, para librarte de ella no tienes que pedir perdon u olvidar, sino reencauzarla, puedes hacer de ella tu nueva fuerza también, y si lo quieres intentar tendrás que esforzarte mucho porque eso es para alquimistas del alma. Ese daño no está en el pasado, está aquí todavía, está contigo y así seguirá si no juegas con él, si no haces con él una escultura.