lunes, 29 de diciembre de 2008

banalidad existencial


[ves cómo hasta en filosofía y arte contemporáneo sabes más que yo.
por no hablar de música, libros, cómics, diversión, etc.,
te.reteamo.Pachi]

miércoles, 17 de diciembre de 2008

you´ll be director and i´ll be your movie star

1. caramel - nadine labaki
(la sarah jessica parker de medio oriente que además de tener stylish,... dirige y actua de hevos!.... muérete de ira, carrie!)

2. du levande - roy anderson
(surrealismo mis huevos, this is hardcore babe!, ríete de la decadencia tú que estás vivo. hay de otra?)

3. evening -lajos koltai
(amo estas películas hechas literatura, aunque sea literatura para viejitos Proust.itutos y Woolf.os)

4. planet terror - robert rodriguez
(definitivamente una obra maestra del gorepop más guarro que pueda dar el mundo pocho y whitrashero de amerika, una verdadera maravilla, el trailer de Machete genial, las jeringuitas amiguis, buenas buenas, la pisto.leg: sexy y devastadora)

5. 4 meses 3 semanas 2 días - cristian mungiu
(o lo que callamos las mujeres educadas de europa central)

6. no country for old men / burn after reading - los cohen
(ah qué los nuevos westerns!... )(la segunda mejor comedia del año esta del burn after reading despuecito del planet terror)

7. there will be blood . p.t. anderson
(después de magnolia y boogie nights puedes hacer lo que se te antoje, mi amoooortz)

8. atonement - joe wright
(y aunque la keira knightley no es santo de mi devoción, como musa del joe wright promete pa mucho)

9. wall-e - andrew stanton
(porque además del novio, wall-e fue ese algo más que me causó ese extraño sentimiento -para mí- llamado ternura)

10. sex & the city - michael patrick king
(más allá de si me gustó el epílogo, que sí lo hizo, me emocionó y me hizo re-odiar. además mi relación con esta telenovela es más bien personal de raigambre psicoanalista)

11. the other boleyn girl - justin chadwick
(this is glamour: natalie, and antiglamour: -shame on you- Scarlett Johanson)

12. hellboy the golden army - guillermo del toro
(mucho mejor que batman, guillermo del toro logró, por fin, apropiarse de hellboy y lo inscribió en la plasticidad de su propuesta personal en pantalla, lo incorporó a las obras de su verdadera filmografía-laberinto del fauno, espinazo del diablo, etc.- a pesar de cumplir los requerimientos de un blockbuster)

13. be kind rewind - michel gondry
(pa que los pubertos no digan que me perdí una de las mejores películas de artistas propositivos del dosmilocho -je, y porque al marido le encantó-)

14. batman the dark knight - christopher nolan
(porque supera con creces a su antecesora y porque reinventa al guasón, aunque en mi opinión, este guasón no se divierte mucho, con excepción de lo del traje de enfermera, y sin diversión no se entiende el sadismo del guasón, es la pura estetización violenta hollywoodera de siempre pero con tres rayitas arriba)

15. irina palm - sam garbarski
(una película tierna sobre una viejita chaquetera, literalmente, y no cualquier día la grupie mayor del rock se la jala a cualquier guaitrashero)

16. [rec] - jaume balagueró
(porque me hizo casi-vomitar, me alteró y memocionó como quiciañera de pueblo, y eso no lo ha hecho ninguna película en mucho tiempo)

17. control - anton corbjin
(buena chaqueta mental de lo que fue del matrimonio del joy´s divition, del que era joy division)

18. the duchess
(que sí, que la kightley actúa bonito pero no me gusta, ya!, dejadme en paz)



19. you don´t mess with zohan - dennis dugan**

(confirmado, medio oriente: stylish terrorism)





+muchas destas tienen fecha de salida en 2007, pero su exhibición masiva fue a principios de 2008, y yo sí las veo en cine!
** empiezo con películas de peluqueras y termino con una igual la lista, el año de las peluqueras en el cine?

martes, 9 de diciembre de 2008

dos palabras: extravi.danza.circular



las palabras fundan el tiempo. sí
y también abren fisuras en él.

las palabras de dos se me han colado y me han dejado sin otra opción que la de ofrecer al menos algo de reconocimiento:

La estre.eella (mi alegría) como en hallowen



ven, sácame de aquí, llévame a un hotel... o a tu casa

lunes, 8 de diciembre de 2008

In Rainbows + (feat) Waltie B.

[Waltie Benji]

"Pienso que la felicidad es la capacidad de poder ignorar una parte de la información (entiéndase información como toda experiencia de sentido) y centrar la atención en aquello que nos produce gozo, placer o alegría. Siguiendo esta lógica, la felicidad implica hacer una selección, casi inconsciente de los saberes a los que prestamos atención y a los que le damos importancia. Por ello pienso que ahora que presumo de ser muy muy féliz, sólo estoy presumiendo de mi ignorancia…."

Marriot PJ Harras










La felicidad es la sensación más difícil de describir con palabras, aunque creo que no se deja apresar tan mal en inmágenes. Quizá por eso el cine ha explotado en buena medida la capacidad de su formato para dar cuenta de este fenómeno tan extraño, se me ocurre que un ejemplo singular es el intro de "Wonder years" con toda la nostalgia familiar y la inocencia escolar de Kevin Arnold rodeado de sus amigos y seres queridos.

Sin duda el formato del súper 8 en la cámara sirve muy bien para esto, porque hace una excelente analogía con la representación psíquica de los momentos en que nos sentimos felices y lo descubrimos con mayor nitidez a la luz de un proyector sobre una páred, aunque esa pared de secuencias hermosas esté en nuestra cabeza y en ningún otro lugar.


Y quizá por ello casi siempre que recordamos la felicidad habida en tiempos pasados algo de ella se nos aparece de nuevo, de manera nebulosa como una proyección de súper 8, sí, pero con algo que remite a ese brutalidad enorme con que noquea toda felicidad, porque cuando ésta aparece con toda su fuerza apenas y da un respiro para que podamos hacer un acto reflexivo, y por eso parece que la intuimos mucho mejor en la memoria que en la piel al momento en que emerge.


Estoy seguro que por eso hay tan pocos libros o novelas que hablen sobre historias felices o sobre la felicidad como tema principal, porque las palabras son demasiado concretas para un sentimiento tan vago y difícil de ubicar.


Quizá es justo por eso que no he escrito la novela de este amor que estoy viviendo, el más grande que he vivido y el lugar del que brota esta felicidad delirante que ha hecho de este año el más feliz de los que tengo memoria, porque es un reto enorme captar cada acontecimiento por pequeño o grande que sea en un texto que le haga justicia al sentimiento que está de fondo.


Afortunadamente hay muchos modos de decir las cosas, lo que se me ocurre de pronto, aunque no tan de pronto, por cierto, es que esta felicidad que actualmente almibara mis días me tiene bastante ciego, y en efecto, difícilmente puedo ver más allá de mis narices, (´cause i can´t see further my own nose at this moment), y justamente se me ocurre que hay cosas que es mejor esbozar y dejarlas así, aludidas, sin querer agotarlas del todo, sino simplemente dejar que fluyan o en todo caso detenerlas en un momento, y sólo por un breve instante para vivirlas a profundidad, antes de irse de bruces contra la vida.


Aunque a veces esta misma ceguera que nos hace gruñir como bestias salvajes endemoniadas en entusiasmo y caprichosa alegría, nos va preparando el camino para ser un corazón desmadrado (ready to be a heartbroken), (ready to the floor), pero inevitablemente, también, nos jala y nos arrastra hacia la grandeza terrible de la belleza y la sublimidad existencial, pero ahí radica parte de la verdadera esencia de la felicidad, en invitarnos a vivir bajo el manto colorido de una ilusión que después recordaremos con nostalgia y hasta con tristeza si se llega a ir, sí, pero sobretodo con agradecimiento.


De momento no encuentro palabras claras que expresen las cosas que he pasado este año gracias a el enamoramiento pixelado en el que vivo ahora. Pero ahí está todo este caudal de emociones. Lo siento en cada cosa que hago, incluso en las conflictivas, y por el momento, aunque no puedo pensarlo bien,

sólo quiero que siga por mucho más tiempo, y que dure tanto como sea necesario, sin importar como termine o incluso haciendo de cuenta que jamás lo hará, viviendo como si las cosas no terminaran nunca, no se extraviaran en los recovecos de la memora o se quemaran como una cinta que arde sobre un proyector a base de rodarla día a día, vez tras vez.



[I don´t wanna be your friend.

I just wanna be your lover. No matter how end it, no matter how started...

Forget about your house of cards...

And I´ll do mine...]

domingo, 7 de diciembre de 2008

Las apariciones de Madonna [ I ]

La aparición de Madonna en el Foro Sol el pasado fin de semana puede compararse con la manifestación de una diosa en el templo propio de su culto; cual si fuera una virgen que se muestra en un lugar privilegiado para la instauración de su adoración popular, o bien la adoración de la gente que cree en ella.
En más de un sentido, el concierto de Madonna reunió a los feligreses que esta peculiar divinidad contemporánea tiene en nuestro país. Esto se notaba tan sólo con ver los titulares de los periódicos nacionales, que asociaban el nombre de Madonna con motes como: Diosa, Diva, Reina, Su Majestad, etc.

Sin embargo, a mí me gustaría hacer énfasis en el carácter litúrgico que se sentía, porque era obvio que la gente que fue a sus conciertos este 29 y 30 de noviembre, parecía ir más con la actitud de llevar a cabo un acto religioso que con la idea de asistir a un mero acto de entretenimiento.

La gente iba y formaba filas para ver la aparición de la diosa par excellence de la cultura pop, y se comportaba de acuerdo a los estándares que ella misma parece representar como divinidad posmoderna.Madonna es la diosa del nihilismo capitalista y sus creyentes íbamos con la firme intención de demostrar que formamos parte de lo que ella simboliza: una cultura de consumo exacerbado que tiene su base en el hedonismo individualista y la autocomplacencia ególatra.

Dicho así, todo esto suena un tanto raro. A quién se le ocurre pensar que los conciertos de Madonna son actos religiosos, además suponer a la cantante como una diosa nihilista y máxima representación simbólica del capitalismo, o bien, a sus fans como feligreses desesperados por ver la aparición del objeto de su devoción. Yo me atrevo a decir a todo esto que sí. Sostengo que Madonna concentra, en su obra y en los fenómenos culturales que genera, una pulsión religiosa que sólo puede tener sentido si se contextualiza en el marco del nihilismo posmoderno.
Podemos insertar la obra de Madonna dentro de la tradición secularizada de representaciones religiosas en el arte moderno, quizá a base de muchas peripecias, pero este es justo el objetivo de esta reflexión.Insisto en verla a ella y a sus piezas de pop como arte religioso secularizado porque veo que en sus canciones, videos, fotografías, discos, etc., se entrecruzan representaciones simbólicas de religiosidad que se ven atravesadas por un velo de profanación.

Quizá el mejor ejemplo de todo esto lo ha hecho David Lachapelle con obras que el fotógrafo estadounidense realizó para Madonna misma durante la promoción de Ray of Light. Éstas juegan con el culto religioso en dos sentidos. Por un lado explotan el culto popular rendido a Madonna como un ícono de la actualidad, y por el otro lado, las imágenes están plagadas de simbolismos que refieren a religiones antiguas como el Islam, ciertos tipos budismo, y algunos dejos de la tradición judeocristiana.




Sin embargo, y en ello consiste la genialidad de Lachapelle, estas piezas consiguen un equilibrio perfecto entre los elementos propios de la fotografía pop/rock y la articulación plástica de las representaciones religiosas, y entre ambas perspectivas aparece la imagen de Madonna como una diosa que trasciende tiempos y épocas.
¿Por qué situar a Madonna en términos de arte religioso? Pues bien, en lo que a religión se refiere al menos podemos atribuir el carácter de culto público que se le rinde, no sólo al momento de generar productos culturales de consumo masivo, sino también por el hecho de generar experiencias que se viven en terrenos en que se juega tanto lo público como lo privado, es más, donde incluso una y otra cosa se mezclan y se confunden.Digo esto porque es evidente que a una figura pop como Madonna no se le rinde homenaje únicamente cuando se aparece en este país. A este tipo de íconos se les rinde tributo en la media en que sus creaciones forman parte de la vida diaria de la gente que cree en ellas.

Así, el culto a Madonna no está en las iglesias evidentemente, sino en el antro, en la fiesta, el los malls, en las tiendas, en los desmas comunes en los que su música o las ideas que ella representa se inmiscuyen.En un horizonte histórico como éste, tan privado del orden religioso que en otros momentos caracterizó a Occidente, Madonna puede verse incluso como una especie de Virgen posmoderna.
Probablemente no se repare mucho en ello estando inscritos en una cultura apegada al régimen del sistema católico, como es el caso de México. Pero ante esto hay que acentuar la perspectiva protestante y la del cristianismo primitivo para hacer notar hasta qué punto la imagen de la Virgen es una imagen propia del paganismo y los sincretismos religiosos que dio pie a la imposición de la religión judeocristiana en el mundo entero.

Basta recordar el caso de la Virgen de Guadalupe, cuyo culto involucra lo mismo a la tradición judeocristiana (católica) que a cierta cosmovisión propia del mundo prehispánico condensada simbólicamente en la figura de Tonantzin Tlalli.

En resumen, la adoración occidental de las vírgenes (de Guadalupe, Santa María de Los Buenos Aires, del Carmen, etc.), sean cuales sean y sin importar el lugar de su aparición, se circunscribe en una interpretación que tiene su origen en intuiciones paganas de lo divino, mismas que se someten a la visión del sistema del catolicismo y luego postulan puntos de unión a través de la mezcla de imágenes y símbolos que puedan ser útiles para lograr una fusión de horizontes de comprensión de eso divino que ahí se pone en juego.
Pues bien, me atrevo a pensar que esto mismo sucede con la figura de Madonna en el horizonte actual. Insisto: Ella es una Virgen posmoderna que tiene como culto a una conglomeración de nihilistas que rinden tributo a cualquier cosa que logre darle algún sentido a sus vidas.

Ella es la personificación más elevada del nihilismo en la actualidad, es la Diosa nihilista en su más acabada aparición.

Madonna es una figura simbólica religiosa en la cultura posmoderna; y como todo símbolo religioso consigue unir a la gente (“makes the people come together”) ya sea en un concierto o en un instante de éxtasis en la fiesta, (recordemos que el significado de la palabra religión es comunión de un pueblo o un cúmulo de gente).

Pero ¿qué es lo que Madonna logra religar?, a mi parecer logra reunir a un séquito de almas sin otro destino que el nihilismo y el vacío existencial, que a falta de un credo auténtico orientan el sentido de su vida al hedonismo y la cultura de consumo, afianzada en el individualismo exacerbado. Y ésta es una unión paradójica porque estos individuos difícilmente pueden entablar relaciones estrechas entre sí.

Sin embargo, a través de la mediación que una figura simbólica como Madonna involucra, esta ruptura consigue articular algunos puntos de unión que se manifiestan en lugares como los que ya he mencionado.












Notas:

1. Aclaro, de paso, que aquí entiendo religiosidad tal como se usa el término en la antropología de las religiones y en la filosofía de la religión, es decir, como un sentir manifiesto hacia algo que se considera sacro, y religión como la cosmovisión que mantiene unida a un cúmulo de personas o pueblos. Esto para evitar comentarios fuera de lugar con una argumentación dogmática apegada a algún credo en particular, como el catolicismo o similares.
2. No me interesa poner ni a discusión ni a tela de juicio las implicaciones socioeconómicas que su figura representa para la industria cultural actual ni las repercusiones ideológicas y fácticas que esto supone. Tal perspectiva es demasiado fácil de abordar: Madonna significa una mina de oro por donde sea que se le vea, y es la figura más emblemática del consumismo de la cultura moderna, y en ese sentido también de la irresponsabilidad ante la barbarie del capitalismo. Sin embargo, subrayo, esa postura es la más fácil de ver y está por demás estudiada. Por ello mismo trato de ensayar un viraje en la forma de verla al interior de la crítica de la cultura occidental contemporánea y enfatizar en que esta religión del capitalismo y el hedonismo encuentra en ella a su mejor símbolo, aunque esto no necesariamente tiene las implicaciones negativas que argumentan las críticas, ya que su culto (como el de todas las figuras más emblemáticas del rock y el pop) al menos logra fungir como un paliativo de sentido en el nihilismo, valga para lo que valga.