(...)
Lo que descubre Baudrillard, en resumen, es lo que llamaremos la potencia (efectuada) doppelgänger de la imagen. El doppelgänger en el folclore alemán es el doble fantasmagórico de una persona. La palabra proviene de doppel, que significa “doble”, y gänger, traducida como “andante”. El Doppelgänger une en sí mismo de forma contradictoria la naturaleza de una copia y de un simulacro. Nace junto al original. Es una sombra, un imitador de la persona que camina siempre junto a ella. Pero su aparición, al mismo tiempo, siempre tiene consecuencias nefastas. Ocurre casi sin saberlo, sin que el Doppelgänger tuviera pretensión de ello. Este doble inocente -pero maligno al mismo tiempo- visto por amigos o parientes de una persona puede a veces traer mala suerte, ser un mal augurio o una indicación de una enfermedad o un problema de salud inminentes. En las leyendas germánicas el propio Doppelgänger es un anuncio de muerte. Según escribió el dramaturgo sueco Strindberg: “El que ve a su doble es que va a morir” (Lecouteux 1999: 8). La imagen-doppelgänger trastoca de tal manera el régimen de realidad. Y toda imagen (sea simulacro o copia) es ya imagen-doppelgänger.
(....)
Rosendo González Núñez - "Subvirtiendo Baudrillard. Simulacro y políticas del doppelgänger."
___
Ensayo completo aquí
_(Earth-616).jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario